Skip to main content

Domingo 19º Tiempo Ordinario: "¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!"

09 Agosto 2020

¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo! ¡Cuántas veces me lo has dicho ya, Jesús! En esta semana ha sido una constante continua esta frase. Pero tengo que reconocer que durante muchos momentos de mi vida, he escuchado cómo me decías una y otra vez estas palabras tuyas: "Ánimo, no tengas miedo". 

A veces, me siento muy perdido. ¡Y tengo tanto que aprender de ti! Tras todo el ajetreo de la vida, tras todo el trabajo, los esfuerzos, cansancio... te retiras al monte a orar, a recuperar fuerzas, a encontrarte con Él, a encontrarte contigo mismo, a hablar, a escuchar... Y yo, ante el gran parón que esta pandemia ha supuesto, ante todo el miedo que está suscitando, ante mi vida cotidiana que a veces me sobrepasa, ante tantos encontronazos con mis hermanos y sinsabores de la vida, ante el constante no parar... ¿qué hago? Y hoy me vuelves a dar la respuesta: para, frena, aléjate de la ciudad, del ruido interior, sube a la montaña, encuéntrate con Él, habla, escucha... La oración...

Y es que me identifico con Pedro, quiero ser ese tipo valiente, atrevido, que se quiere bajar de la barca para andar sobre las aguas, esas aguas que me ahogan, que me aturden, que me desequilibran... pero en cuanto llega la más mínima duda, me tambaleo y siento que me hundo. Menos mal que siempre estás ahí, a mi lado, tendiéndome tu brazo, agarrando con fuerza mi brazo, agarrando con fuerza mi vida, animándome, despejando mis dudas: "¡Ánimo, soy yo, no tengas miedo!" ¿Por qué se me olvida con tanta frecuencia que Tú siempre estás ahí, que no me abandonas, que no me sueltas? Agárrame fuerte, Jesús. No me sueltes. No quiero hundirme. Ayúdame a confiar más en Ti.