Domingo 28º Tiempo Ordinario: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos"
Muchos son los llamados y pocos los escogidos. Y hoy nos vamos de fiesta, nos vamos de banquete. Eso es lo que nos dice hoy el Evangelio. Si hubiese pillado en este tiempo, seguramente Jesús tendría que haber tomado medidas como las que tenemos ahora: que si el aforo, que si mesas separadas, que si mascarillas...
Pero lo importante, es el acento que pone Jesús a este ambiente de fiesta. La fiesta es alegría, es celebración, es familia, es comunidad. Y es lo que tiene que ser nuestra fe, nuestras vidas, nuestras celebraciones, nuestras Eucaristías... En muchas ocasiones, nuestras celebraciones parecen más de funeral que una Eucaristía de domingo. El cristiano tiene que ser una persona alegre, no puede haber un cristiano con la cara seria o cascarrabias.
Pero... ¡ojo! Hemos de prepararnos adecuadamente para esta celebración, no podemos ir de cualquier manera a este banquete. El que va a una boda, buscará un traje acorde a la boda, no irá con ropa de trabajo o en chándal. Aunque la preparación que nos habla el Evangelio evidentemente va más allá de lo que nos pongamos. Se refiere a cómo está de preparado nuestro corazón: arreglado, lavado, bien vestido, con buen perfume, peinado... Así que antes de salir a la calle pon tu corazón frente al espejo y mira qué es lo que necesitas para que esté bien arreglado y estar de fiesta, y poder venir y celebrar convenientemente con toda tu comunidad cristiana, con toda tu familia, este domingo, este día, esta Eucaristía... ¡Te esperamos en la fiesta! ¡No tardes en llegar!




